Inicio > Sin categoría > Expo 2008, una sangráa intolerable

Expo 2008, una sangráa intolerable

Lunes, 8 de Septiembre de 2008

A punto está de clausurarse la Exposición Internacional de Zaragoza, que dio comienzo el día 14 del pasado mes de junio. Llega­dos a este punto, desde la CNT conside­ra­mos necesa­rio hacer un balance de las condiciones laborales que ha acarreado el macro­evento, tanto antes de su celebra­ción, como durante ésta.

Sólo en el periodo de construcción, se produjeron más de doscientos accidentes laborales, cifra que ha ido creciendo a lo largo de la celebra­ción del evento hasta superar los trescientos. De todos ellos, tres han sido mortales. Sin embargo, en un alarde de cinismo propio de quien ve en el dinero algo más importante que la vida ajena, la organiza­ción reniega de su responsabilidad sobre dos de estos tres accidentes, uno producido en 2006 y otro en febrero de este año. La Expo no asume la muerte de Freddy Arenas porque falleció en una planta de hormigonado pretendida­mente ajena al propio evento… ¡pero la planta estaba dentro del recinto! Tampoco se responsabiliza de la de Felipe Vargas, que cayó de un quinto piso colocando un premarco en la Villa Expo, esta vez por lo contra­rio, es decir, “por encontrarse fuera del recinto Expo”.

En cualquier caso, el lenguaje empleado en los comunica­dos de Expoagua y la Oficina Técnica Sindical Expo 2008, entidad constituida por CCOO y UGT en connivencia con patronal y Ayuntamiento, ha sido y es perverso. Hablan de “sólo X accidentes en un plazo X de tiempo”. ¿Cuál sería la escala para hablar de ese “sólo”? Resulta sangrante hablar de “éxito en la prevención”, máxime cuando la tasa de siniestralidad de la Expo no es precisa­mente baja. A los datos aporta­dos nos remitimos.

A lo largo de todo este tiempo, se han oído expresiones como “se ha producido un accidente fortuito”. La base de la prevención de riesgos laborales es asumir que ningún accidente laboral es fortuito. Son siempre cadenas fatales de acontecimientos que van desde la mala informa­ción al trabaja­dor hasta el mal estado de los Equipos de Protección Individual. En este sentido, las irregularidades verifica­das supe­ran amplia­mente las 7000, contándose por cientos las denuncias contra la Expo recibidas por Inspección de Trabajo.

Llega­mos así al mes de agosto con otra muerte más en el haber de Expoagua, en la que se repite el proceder anti­obrero de CCOO y UGT: en el caso del técnico Héctor Grande, responsabiliza­ron al trabaja­dor y sembra­ron la duda sobre su profesionalidad. Es habitual oir comenta­rios acerca de la des­atención a la normativa, pero, parafraseando una carta escrita por un compañero del fallecido, “¿cómo atiendo una normativa que me pide que emplee, por ejemplo, un arnés, donde no hay líneas de vida? ¿cómo evito un “acceso” provisional que se convierte en mi ruta diaria?”

Hemos tenido razones para oponernos a la Expo antes y durante su celebra­ción. El balance final nos obliga a mantener dicha pos­tura. Conside­ra­mos que el modelo laboral que acarrea esta “cultura del macro­evento”, propia de mentalidades megalómanas, es una amenaza contra la salud pública de los trabajadores.

La Expo no es ni ha sido esa celebra­ción amable que nos han vendido los políti­cos locales. La Expo no debiera ser motivo de alegría para ningún trabaja­dor de la ciudad de Zaragoza, puesto que sólo ha servido para enriquecer a quienes ya eran ricos: empresa­rios que han podido lucrarse y obtener réditos económi­cos de la muestra, que en modo alguno vere­mos nosotros.

Por contra, lo descomunal del proyecto y las pri­sas por acabarlo a tiempo han conducido a la patronal a forzar a los trabaja­dores para trabajar cada vez más deprisa y en peores condiciones, provocando riesgos evidentes para la salud, e incluso la vida, de éstos. A eso, nosotros lo llama­mos terrorismo patronal. Frente a esto, no cabe más que la organiza­ción y la lucha obrera. Sólo entendiendo que nuestros intere­ses más inmediatos (como preservar la propia salud) están reñidos con los de empresa­rios y políti­cos, podre­mos ser fuertes para evitar que se produzcan sangrías laborales como la Expo 2008.

  

Secreta­ría de Prensa, Propaganda y Cultura de la CNT de Zaragoza. 

CNT-Zaragoza Sin categoría

Comentarios cerrados.